lunes, 16 de enero de 2012

Soñadores

+ ¡Estás borracho!
- Sí, lo estoy. Y tú preciosa. Pero por la mañana, yo estaré sobrio... y tú seguirás siendo preciosa.


domingo, 15 de enero de 2012

Amor como juego.

Comenzar un juego es divertido, apostar algo en él puede serlo, pero cuando lo que está en juego es el amor, la cosa cambia…
El amor es ese juego en el que no existen reglas, es simplemente un juego de azar en el que todo depende de nada. Aquí siempre hay perdedores y ganadores, el dolor de perder es directamente proporcional a lo apostado en él, en las ganas de jugar, depende de si es la partida de tu vida, o una más.
La forma de jugar es relativa, depende de los jugadores que intervengan, siendo la partida más molesta la de tres jugadores, pero sin quedarse atrás la de dos en la que uno hace trampas… El amor es el único juego en el que las trampas favorecen al infractor y dejan totalmente sin cartas al contrincante.
En las partidas de alto nivel se puede conseguir el mayor de los premios, robarle el corazón al otro jugador.
El juego del amor es quizá el más difícil de la vida, algunas veces se pierde, otras se juegan, otras haces trampas e incluso en algunas ganas. La manera de jugar la decides tú, al fin y al cabo, en la guerra y el amor todo vale.

¡Tarjeta amarilla! -¿Por qué? -Porque me haces falta.

Te propongo un reto. Es sencillo. Disfrutar y ser felices el tiempo que podamos y que esto dure. Vivir en el presente y no preocuparnos por lo que pueda pasar. Luego comernos el mundo. Seguir jugando como niños y disfrutar cada día como si fuese el ultimo que nos quedase. Mi unica preocupación sera quererte un poquitín más cada día ¿Aceptas?.

sábado, 14 de enero de 2012

Esto me gustaría...

Me gustaría poder retroceder, y recordar, aunque sea unos minutos, que se siente al tener como única preocupación qué vestido le vas a poner a tu muñeca hoy.

Aprende, reconoce, vive.

Con el paso del tiempo te das cuenta de que no todas las sonrisas son verdaderas ni todos los te quiero son sinceros. Que lo que duele no son las mentiras que dicen, si no las verdades que se callan. Que lo que más duele no es el golpe si no quien te lo da. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Que aquellos que te querían ahora te pueden estar odiando. Que la vida es negra, blanca o gris, pero nunca será de color rosa. Aprendemos que los cuentos no tienen siempre un final feliz. Que los mejores momentos se componen de pequeñas cosas. Que no es oro todo lo que reluce y que quien avisa no es traidor. Que el amor puede ser muy bonito pero a la vez muy traicionero. Al final te darás cuenta de que la vida es muy corta y que el tiempo corre muy deprisa, disfruta y vive, no vaya a ser que al final de todo te des cuenta de que no lo has hecho y  has sobrevalorado las cosas que no tenían tanta importancia. Ama, haz miles de planes con él, quiere, sal con tus amigos, liberate...aunque no lo creas está en tus manos. Nos falta jugárnosla por esa persona, por ese sueño. Arriesgar o acertar, es parte de la vida. Pierde el que no lo intenta, el que se estanca en sus pensamientos. Corremos el riesgo de no crecer, de no esforzarnos, de no conocer ni aprender. Error no es fallar, sino aprender a ganar.

Es ella.

Encuentra al que pueda hacerte sonreír cuando veas que el mundo se te viene encima. Que te diga que te quiere y que incluso te haga llorar con ciertas palabras. Que quiera enseñarte el mundo, que conozca tus peores defectos y aun así, siga queriéndote como el primer día. Espera al chico que hable con sus amigos y diga: es ella, no hay otra.

martes, 10 de enero de 2012

La vida...sí, siempre tratará de sorprenderte

Estaba bastante claro que no siempre se gana, pero tampoco siempre se pierde. Que los cuentos pueden durar toda la vida o sólo una noche. Que la vida son dos días y la mitad de nosotros hemos malgastado uno pensando en el futuro. Estaba bastante claro que quien juega con fuego se acaba quemando,que quien no arriesga nunca va a ganar. Que los valientes son los que lo son de verdad, ni los fuertes ni sus guerras. Que tu principe puede no haber llegado aún, o llevar a tu lado desde que erais unos críos.